Wednesday, September 12, 2007
JOSE CLEMEMTE OROZCO
Me quedaban por ver los murales de este artista. Ya había visto los de Rivera en el Palacio Nacional y parece que a algunos entendidos Orozco les parece incluso superior.
Unos muy importantes, “La Justicia”, están en el palacio de la Suprema Corte de Justicia. Allí me fui a poco de llegar, pero se podía visitar sólo hasta las 16 (ese día) y faltaban 15 minutos…
Volví. Eran las 3 de la tarde. No se podía. No sé que “pinche” evento había, pero no se podía pasar. Tenían que ser Corte para hacerme el corte de manga…
Empeñada en mejorar mi escasa cultura artística arremetí una vez más. La tercera tenía que ser la vencida; y fue.
Paso 1: persona y mochila escaneadas y por favor dejar la cámara (con número de contraseña)
Paso 2: alguna credencial. Dejé mi pasaporte a cambio de una tarjeta de visitante
Paso 3: recibí unos auriculares muy buenos que iban explicando todo a medida que iba avanzando y me paraba frente a estatuas y pinturas.
Primero la bienvenida, de cuando y como se había fundado la Suprema Corte, de quien había sido el arquitecto que hizo los diseños, y bla, bla…
Los primeros murales que vi eran realmente feos. Parecía una ilustración del manual de 4º grado, con las imágenes alegóricas a las luchas de independencia y sociales poco convincentes, y todos los próceres ubicados en fila. Al otro lado del hall central había murales similares. Seguí buscando los de Orozco.
Ay! Qué decepción! Nunca había imaginado que algo tan tosco pudiese ser admirado. Después de escuchar la explicación de lo obvio, di una vueltita más, devolví los auriculares y reuní mis pertenencias. Estaba algo decepcionada.
Desde allí fui al Hospital de Jesús, que fue fundado en 1524 por Hernán Cortés. Es el primer hospital de toda América y todavía está en funciones. Dejaron la estructura antigua y alrededor agregaron un edificio nuevo, ampliándolo. El interior es asombroso. Patios y fuentes, galerías con arcadas, doseles, azulejados, escalera al piso superior… y allí otro mural de Orozco. Y este sí que está bueno. Valió la pena encontrarlo y de esa manera reinvindicar mi opinión sobre el artista.
No tengo certeza de cual sería el motivo de por qué tan feos los de la justicia. Supongo que Orozco no tendría la mejor opinión sobre la justicia reinante y quienes la impartieran y ese sería el motivo de la tosquedad.
la planta superior del Hospital de Jesús
Unos muy importantes, “La Justicia”, están en el palacio de la Suprema Corte de Justicia. Allí me fui a poco de llegar, pero se podía visitar sólo hasta las 16 (ese día) y faltaban 15 minutos…
Volví. Eran las 3 de la tarde. No se podía. No sé que “pinche” evento había, pero no se podía pasar. Tenían que ser Corte para hacerme el corte de manga…
Empeñada en mejorar mi escasa cultura artística arremetí una vez más. La tercera tenía que ser la vencida; y fue.
Paso 1: persona y mochila escaneadas y por favor dejar la cámara (con número de contraseña)
Paso 2: alguna credencial. Dejé mi pasaporte a cambio de una tarjeta de visitante
Paso 3: recibí unos auriculares muy buenos que iban explicando todo a medida que iba avanzando y me paraba frente a estatuas y pinturas.
Primero la bienvenida, de cuando y como se había fundado la Suprema Corte, de quien había sido el arquitecto que hizo los diseños, y bla, bla…
Los primeros murales que vi eran realmente feos. Parecía una ilustración del manual de 4º grado, con las imágenes alegóricas a las luchas de independencia y sociales poco convincentes, y todos los próceres ubicados en fila. Al otro lado del hall central había murales similares. Seguí buscando los de Orozco.
Ay! Qué decepción! Nunca había imaginado que algo tan tosco pudiese ser admirado. Después de escuchar la explicación de lo obvio, di una vueltita más, devolví los auriculares y reuní mis pertenencias. Estaba algo decepcionada.
Desde allí fui al Hospital de Jesús, que fue fundado en 1524 por Hernán Cortés. Es el primer hospital de toda América y todavía está en funciones. Dejaron la estructura antigua y alrededor agregaron un edificio nuevo, ampliándolo. El interior es asombroso. Patios y fuentes, galerías con arcadas, doseles, azulejados, escalera al piso superior… y allí otro mural de Orozco. Y este sí que está bueno. Valió la pena encontrarlo y de esa manera reinvindicar mi opinión sobre el artista.
No tengo certeza de cual sería el motivo de por qué tan feos los de la justicia. Supongo que Orozco no tendría la mejor opinión sobre la justicia reinante y quienes la impartieran y ese sería el motivo de la tosquedad.
Labels: Mexico
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