Saturday, November 17, 2007
CIENCIA
Mi trabajo requiere una continua actualización y estudio. Hay que estar informado del último pedo que se tiró el científico más famoso para no quedar fuera de foco. En realidad yo estoy permanentemente fuera de foco. Me tomo mi tiempo para arrimarme de a poquito a los nuevos descubrimientos. Les doy un rodeo y los miro largamente, con cierta desconfianza. Observo qué cambia en su entorno, los toco despacito, me fijo si no tienen escondidos aguijones que lastiman…, los voy conociendo de a poco cada vez más, antes de abrazarlos.
Seguramente es muy poco científico, pero es lo que me sale. ¿Acaso es más científico tirarse de cabeza a aplicar la novedad para después descubrir que no sirve para lo que se creía y que además tiene un montón de efectos indeseados que perjudican? Tal vez lo sea, pero seguramente no es ético.
Me dan risa aquellos que se ufanan de saber la última novedad y quieren aplicarla a toda costa. Son en general personas muy inteligentes, que se ocupan de leer y estudiar todo bien a fondo. Pero tan ensimismados están que solamente ven un punto en el universo. Para lo demás parece que tuvieran anteojeras. Me gusta escucharlos contando las últimas novedades; aunque por dentro, y tal vez por cierto grado de soberbia de mi parte, siento un leve desprecio mezclado con tolerancia, mientras sonrío amablemente y me asombro de tanta sapiencia.
Subscribe to Comments [Atom]