Friday, February 08, 2008

 

Se fue el piano

Hace algunas semanas decidí que vendería el piano.
Con el deseo de amoblar mejor mi casa, comprar muebles nuevos para guardar mejor mis cosas, me di cuenta que en realidad el pobrecito en casa significaba más un estorbo que una fuente de placer. Nadie lo tocaba salvo en escasísimas ocasiones.

Escribí un correo a casi todos mis contactos contando mi decisión. Allí decía que el pobrecito merece una vida mejor, y que a veces me despertaba sobresaltada pensando que querría escaparse por las escaleras o tirándose por el balcón. Me lo imaginaga rodapando cuesta abajo por Mansilla tocando solo.
Fueron muy divertidas las contestaciones, sobre todo de mis colegas homeópatas. Algunos me querían repertorizar a mí y otros sugerían repertorizar al piano y darle Aurum por lo de tirarse por el balcón. Tal vez hubiera que tomar no se siente querido o deseos de escapar. Pero el mejor remedio fue solucionar la posible noxa.

Hoy salió de casa, y por la escalera, llegando sanito a la planta baja. Lo llevaron dos muchachos forzudos que lo envolvieron como a un niñito en sus mantas. Y va a casa de Adrián, un muchacho que ama el piano y lo toca desde sus 2 años de edad. Vino con su hijito Francisco que con sus 8 años toca el violín y también el piano. Yo lo despedí mentalmente cuando lo bajaban por la escalera con algún símbolo de protección. Seguramente ya a estas horas está en casa de ellos y están felices los tres. Y no necesita más potencia que la del gusto de estos dos músicos de alma por descubrir maravillas en él.

Comments: Post a Comment

Subscribe to Post Comments [Atom]





<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Subscribe to Comments [Atom]